miércoles, 26 de agosto de 2009
Feria de artesanía en Burguete (2)
martes, 25 de agosto de 2009
A veces siento que me miran
lunes, 24 de agosto de 2009
Feria de artesanía en Burguete (1)
La feria comienza de par de mañana y dura hasta las 2 y media. La verdad es que no creo que el nombre "Feria de artesanía" sea el más adecuado, ya que artesanos había pocos. Los puestos más interesantes eran los de alimentos, el punto fuerte de todo el norte de España. Además, en todos te dan para probar un poquito de su producto. Al hombre que se le ocurrió la idea de que para vender quesos, embutidos y semejantes hay que dar a probar un poco a los que pasan por delante del puesto habría que ponerle un monumento.
Mañana, más.
viernes, 21 de agosto de 2009
Arañitas de Burguete
lunes, 17 de agosto de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
Yo estuve en el edificio de los Cazafantasmas
Durante la última visita a Nueva York, paseando por el Oeste de Central Park, nos encontramos con el edificio que aparece en la película Los Cazafantasmas. Quizás no haga falta contar la película porque fue la más taquillera de la década, pero quizás haya alguien demasiado joven que no la haya visto: se trata de tres parapsicólogos que son expulsados de la Universidad y montan un negocio de caza de fantasmas, aprovechando la abundancia de éstos en la ciudad de Nueva York. Al final resulta que existe un complot fantasmal para controlar el mundo. Todo depende de la llegada a Nueva York de un dios mesopotámico, a través de un edificio en el que vive el personaje de Sigourney Weaver. Toda la escena final transcurre en el edificio de la foto, con una avalancha de mocos incluida. Es antológica la escena final con toda la gente a la entrada con pancartas (¿cuándo tuvieron tiempo de hacerlas?), y curas, rabinos, hippies y ejecutivos abrazándose en paz y armonía. ¡Qué bonito!
lunes, 10 de agosto de 2009
Los pollos de la Costa Dorada no hablan castellano
jueves, 6 de agosto de 2009
¿Respetan los coches de El Cairo los semáforos?
miércoles, 5 de agosto de 2009
Calle Salsipuedes de Pamplona
Muchos nombres de calles parecen inventados por alguien tan simple, tan simple, que parece ridículo. Los maestros de esta habilidad fueron los romanos. Cuando llegaron a Hispania, la dividieron en dos provincias que llamaron "Citerior" y "Ulterior". Literalmente "La de más acá" y "La de más allá". Es sólo un ejemplo de tantos.
El caso que nos ocupa es la Calle Salsipuedes de Pamplona. Está en la Plaza de San José, en un lateral de la Catedral. No es muy difícil imaginarse cómo es: un callejón sin salida. Se trata de un nombre tradicional, no propuesto por la autoridad competente sino por el pueblo de Pamplona. Tiene pinta de frase pronunciada por un perseguidor al ver que el perseguido se adentraba en ella. La escena bien podría haber sido de la siguiente manera: Pamplona, principios del siglo XVIII. Una persecución de varias personas con capas y espadas, a lo Alatriste. El malo toma el camino de la catedral, pensando que encontrará refugio en alguna de las callejuelas del La Navarrería. Pierde ventaja y cuando gira a un pequeño callejón se da cuenta de que al fondo sólo hay una pared y una entrada a un convento. Todo grupo perseguidor pensaría lo mismo: "Sal si puedes". Ni el peor guionista de Hollywood podría haberlo hecho peor.
martes, 4 de agosto de 2009
El Palacio de Buckingham (Londres) y las tiendas de la reina
En Inglaterra y el mundo anglosajón son expertos en hacer "merchandising" de todo. También de cosas que podrían llamarse "serias". Y las anuncian sin ningún rubor pero también sin ninguna estridencia y siempre integradas en la estética oficial del recinto. Es algo habitual ir al palacio de Buckingham ( London )y comprar unas galletitas oficiales de la reina en su tienda, con su sello real y todas las bendiciones. Y se paga bastante más que lo que pagaríamos por las mismas galletas pero con otro envoltorio. En España también deberíamos explotar este filón. ¿Se imaginan comprar el vino oficial del Rey de España? ¿o el turrón oficial de la Casa Real? ¡¡¡¡Yo desde luego sí!!!!